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Más millones para el yerno del Rey.

Más millones para el yerno del Rey.

El que más y el que menos sospecha que el presunto sospechoso de varios delitos, casado con una infanta que “no sabía nada pues las cuentas las lleva mi marido”, que adquirió un casoplón en Barcelona con muchos ceros merced a unos ahorrillos y supongo que alguna ayudita real, Iñaki Urdangarín, no acabó su carrera profesional en Telefónica por su alto nivel de conocimientos en la materia. Y que Telefónica le fichó por ser quien es, estar casado con quien está casado y, abundando en los malos pensamientos, por alguna llamada a la alta cúpula de la multinacional.

Iñaki Urdangarín en virtud de su brillante currículo profesional acabó  haciéndose cargo de la Delegación de Telefónica en EEUU allá por el verano de 2009, aunque no sé si la telefonista le pasaría los mensajes a Iñaki o a S.A.R. que queda mucho mejor. Además, ya puestos, ¡qué más da! Aquí, los abundantes malpensados y envidiosos que pueblan nuestro país, entendieron que algo habría tenido que ver ser el marido de la Infanta Cristina con tan increíble y lustrosa representación obtenida por sorpresa tras un fichaje similar al de un jugador de campanillas. Algunos empezaron a comentar que, convenientemente, le habían quitado del panorama nacional, dado que su nombre empezaba a sonar vinculado a algunas de las tramas valencianas o mallorquinas, en las que ya se citaba a algún que otro primo.

Como el pobre hombre tenía que mantener a su numerosa prole y a una infanta de España, no le quedó más remedio que firmar un contrato más que sustancioso. Así, a cuenta de Telefónica, se estableció en Washington aunque también tenga oficina en Nueva York. No sabemos si, para ayudar, la real pareja recibe o no algún tipo de abastecimiento monetario de la Casa Real, es decir de los Presupuestos Generales del Estado. Una partida que, por cierto, no ha tocado Mariano. Si yo fuera un malpensando entendería que ello es debido a la militante sintonía que el Príncipe y el Rey muestran de forma continuada en sus intervenciones con las tesis del gobierno. Y si la Infanta sigue en activo o por el contrario se encuentra en excedencia en su trabajo, porque si reciben ayuda y la Infanta sigue cobrando su legítima perecpción de haberes sus ingresos deben resultar apabullantes para cualquier mileurista. Pero volvamos a un Urdangarín que poco antes de que empezara a destaparse el frasquito de las esencias de sus negocios asesores-económicos-informativos-paradeportivos nos ilustraba sobre lo dura que era la vida para sacar adelante a la familia mientras el Hola nos anestesiaba mostrándonos el "glamour" de la vida de media tarde en su casita de los EEUU.

Y en medio de la crisis, con la que está cayendo, con los precios de telefónica por donde van, con media España recortada, en un país donde los ricos que sepamos no lloran –Urdangarín forma parte de los ricos-, donde la Familia Real debiera dar ejemplo, donde los paganos –es decir aquellos que pagamos- se indignan cada vez que abren un periódico y se enteran de los negocietes del yerno del rey, de la defraudación y del dinero perdido, resulta que Telefónica, pese a la protesta de parte de sus Consejeros, renueva el millonario contrato de Iñaki Urdangarín. ¡Toma del frasco, que dirían por mi tierra!

¿Cuánto cobra este muchacho entrado en años? Pues pasmémonos: 1.2 millones de euros anuales (casi doscientos millones de las antiguas pesetas) como salario, 300.000 euros como bonus y otros 1.2 millones de Euros en retribuciones en especie. O sea que gracias a su brillante currículo (gestión de Noos por ejemplo) cobra al año 2.7 millones de Euros. Tendría gracia que la Casa Real continuara haciendo aportaciones para los gastos de la Infanta y demás.

Naturalmente a Carlos Alierta no le quedaba más remedio, porque todo hombre es inocente hasta que no se demuestre lo contrario y Urdangarín lo es, ¿o no? Pero lo mejor es que el yernísimo tiene, como todo buen gestor, una cláusula de indemnización si la compañía prescinde de él. Una cláusula modesta por valor de 4.5 millones de Euros (750 millones de pesetas para entendernos). Y lo que yo me pregunto: si Telefónica decide rescindirle el contrato si le sientan en el banquillo -recordemos que salvo pacto Urdangarín tiene todas las papeletas para sentarse en el banquillo- ¿le pagarán la indemnización? Si la respuesta es afirmativa se abre ante mí una nueva incógnita: ante lo evidente ¿le han renovado para encontrar una vía para que disponga de una modesta cantidad con la que instalarse con su señora y niños en París a todo lujo? Menos mal que como no es funcionario no le han quitado la paga de Navidad y sabe hacer la declaración de la renta.

 

Más millones para el yerno del Rey.

El que más y el que menos sospecha que el presunto sospechoso de varios delitos, casado con una infanta que “no sabía nada pues las cuentas las lleva mi marido”, que adquirió un casoplón en Barcelona con muchos ceros merced a unos ahorrillos y supongo que alguna ayudita real, Iñaki Urdangarín, no acabó su carrera profesional en Telefónica por su alto nivel de conocimientos en la materia. Y que Telefónica le fichó por ser quien es, estar casado con quien está casado y, abundando en los malos pensamientos, por alguna llamada a la alta cúpula de la multinacional.

Iñaki Urdangarín en virtud de su brillante currículo profesional acabó  haciéndose cargo de la Delegación de Telefónica en EEUU allá por el verano de 2009, aunque no sé si la telefonista le pasaría los mensajes a Iñaki o a S.A.R. que queda mucho mejor. Además, ya puestos, ¡qué más da! Aquí, los abundantes malpensados y envidiosos que pueblan nuestro país, entendieron que algo habría tenido que ver ser el marido de la Infanta Cristina con tan increíble y lustrosa representación obtenida por sorpresa tras un fichaje similar al de un jugador de campanillas. Algunos empezaron a comentar que, convenientemente, le habían quitado del panorama nacional, dado que su nombre empezaba a sonar vinculado a algunas de las tramas valencianas o mallorquinas, en las que ya se citaba a algún que otro primo.

Como el pobre hombre tenía que mantener a su numerosa prole y a una infanta de España, no le quedó más remedio que firmar un contrato más que sustancioso. Así, a cuenta de Telefónica, se estableció en Washington aunque también tenga oficina en Nueva York. No sabemos si, para ayudar, la real pareja recibe o no algún tipo de abastecimiento monetario de la Casa Real, es decir de los Presupuestos Generales del Estado. Una partida que, por cierto, no ha tocado Mariano. Si yo fuera un malpensando entendería que ello es debido a la militante sintonía que el Príncipe y el Rey muestran de forma continuada en sus intervenciones con las tesis del gobierno. Y si la Infanta sigue en activo o por el contrario se encuentra en excedencia en su trabajo, porque si reciben ayuda y la Infanta sigue cobrando su legítima perecpción de haberes sus ingresos deben resultar apabullantes para cualquier mileurista. Pero volvamos a un Urdangarín que poco antes de que empezara a destaparse el frasquito de las esencias de sus negocios asesores-económicos-informativos-paradeportivos nos ilustraba sobre lo dura que era la vida para sacar adelante a la familia mientras el Hola nos anestesiaba mostrándonos el "glamour" de la vida de media tarde en su casita de los EEUU.

Y en medio de la crisis, con la que está cayendo, con los precios de telefónica por donde van, con media España recortada, en un país donde los ricos que sepamos no lloran –Urdangarín forma parte de los ricos-, donde la Familia Real debiera dar ejemplo, donde los paganos –es decir aquellos que pagamos- se indignan cada vez que abren un periódico y se enteran de los negocietes del yerno del rey, de la defraudación y del dinero perdido, resulta que Telefónica, pese a la protesta de parte de sus Consejeros, renueva el millonario contrato de Iñaki Urdangarín. ¡Toma del frasco, que dirían por mi tierra!

¿Cuánto cobra este muchacho entrado en años? Pues pasmémonos: 1.2 millones de euros anuales (casi doscientos millones de las antiguas pesetas) como salario, 300.000 euros como bonus y otros 1.2 millones de Euros en retribuciones en especie. O sea que gracias a su brillante currículo (gestión de Noos por ejemplo) cobra al año 2.7 millones de Euros. Tendría gracia que la Casa Real continuara haciendo aportaciones para los gastos de la Infanta y demás.

Naturalmente a Carlos Alierta no le quedaba más remedio, porque todo hombre es inocente hasta que no se demuestre lo contrario y Urdangarín lo es, ¿o no? Pero lo mejor es que el yernísimo tiene, como todo buen gestor, una cláusula de indemnización si la compañía prescinde de él. Una cláusula modesta por valor de 4.5 millones de Euros (750 millones de pesetas para entendernos). Y lo que yo me pregunto: si Telefónica decide rescindirle el contrato si le sientan en el banquillo -recordemos que salvo pacto Urdangarín tiene todas las papeletas para sentarse en el banquillo- ¿le pagarán la indemnización? Si la respuesta es afirmativa se abre ante mí una nueva incógnita: ante lo evidente ¿le han renovado para encontrar una vía para que disponga de una modesta cantidad con la que instalarse con su señora y niños en París a todo lujo? Menos mal que como no es funcionario no le han quitado la paga de Navidad y sabe hacer la declaración de la renta.

 

La diputada Fabra y la guinda a una sesión bochornosa.

La diputada Fabra y la guinda a una sesión bochornosa.

Lo bueno de las retrasmisiones parlamentarias completas por el canal 24h de TVE es que nadie las ve; lo malo es que algunos sí se entretienen en seguirlas. Lo bueno que tienen es que ahí quedan las imágenes y los sonidos; lo malo, que la gente puede verlas y por tanto aceptar o no aceptar lo que los asesores y tertulianos quieren que quede de los mismos.

Las cámaras han traicionado a la diputada Andrea Fabra que, como todo el mundo sabe, extasiada ante el discurso de don Mariano aplaude como posesa y grita un sonoro “¡Que se jodan!”, para disgusto de Jiménez Losantos que en la mañana del Viernes 13 intentaba sembrar la duda sobre si en realidad la “guapa” -según Losantos- Andrea Fabra había pronunciado tales palabras en la bochornosa sesión sobre los recortes disfrazados de paquete de medidas económicas -según el eufemismo popular-. Afortunadamente, porque las imágenes están ahí, la diputada que a estas horas debía de ser exdiputada no ha negado que gritara tan digno exabrupto, pero se ha limitado a explicar que se dirigía a la bancada socialista por el barullo que estaban formando. Lo que para contentar a los hooligans peperos y a Jiménez Losantos probablemente sea más que suficiente pero no para los indignados que han visto las imágenes y que piden su dimisión.

Vayamos por partes. La expresión de la señora Fabra no es más que la guinda anecdótica de una sesión bochornosa. Lo que los españoles han acabado viendo es como  unos recortes que ponen contra las cuerdas a millones de españoles fueron recibidos con estruendosos aplausos por parte de los diputados populares. Incurriendo en la siempre peligrosa generalización, porque es posible que alguno guardara respetuoso silencio, cabe afirmar que lo único de lo que hicieron gala fue de su falta de sensibilidad. Lo que debería haber sido una sesión de caras largas y gestos cariacontecidos se transformó en el circo habitual, donde más de uno saldría diciendo aquello de “que paliza les hemos dado a los sociatas”. Naturalmente la ciudadanía es tonta y no ha alcanzado a comprender los intentos de González Pons a la hora de explicar que los estruendosos aplausos al líder eran producto del reconocimiento de la valentía de Rajoy al acometer los recortes.

Lo malo que tiene la red y esos dichosos internautas es que en la aldea global hemos visto como los recortes eran recibidos en el parlamento italiano entre lágrimas y en el parlamento español con aplausos que se aproximaban peligrosamente al “¡Que se jodan!” de la señora Fabra.

Pocos van a aceptar las explicaciones, por llamarlas de alguna manera, de la señora Fabra -¡qué bien le hubiera quedado una disculpa!- tras ver el vídeo, pese al empeño que algunos están mostrando a la hora de eliminar los link en yotube y de presentarlo todo como una campaña de manipulación socialista. Retratemos el momento en la sesión: Dice Mariano, y de paso, indirectamente, como le indicó Rosa Díez, parece querer decir que los parados están tanto tiempo parados porque quieren: “se va a proceder a la revisión del modelo de prestaciones de desempleo garantizando que estas no generen efectos desencentivadores en la búsqueda de empleo siguiendo el ejemplo de algunos países de la Unión Europea”. Y, lógicamente, tal y como lo dice se oye el murmullo desaprobatorio y el creciente aplauso popular que Mariano, hábil parlamentario, deja que suene para demostrar plebiscitariamente el apoyo a lo que acaba de anunciar. Y ahí, entre los aplausos, resuena el “¡Que se jodan!”.

Otorguemos a la señora Fabra el beneficio de la duda, porque en la frase falta el sujeto. En buena lógica serán los afectados por la medida, es decir, esos parados que están desencentivados a la hora de buscar trabajo porque cobran el paro y que ahora no podrán seguir haciéndolo. Pero no, según la señora Fabra el sujeto son los diputados socialistas que arman ruido. ¡Sorprendente! La explicación es aún peor, porque yo me pregunto: ¿por qué se van a joder los diputados socialistas porque Rajoy anuncie eufemísticamente que se van a reducir las prestaciones? Debo entender que, según el razonamiento de la representante popular, los diputados socialistas se mostrarán  afectados porque están en contra de esa reducción y por lo tanto a la señora Fabra le parece de perlas y de ahí su alegría por la lección que Mariano les está dando. Lo que traducido viene a ser: bajemos la prestación de desempleo porque así se joden los socialistas.

 

 PD. Leo en la red y presupongo que no será cierto que esta profesional de la política que, en virtud de sus méritos y no de la influencia familiar -su padre era el dueño y señor del cortijo pepero en el Levante  norte y hoy anda multimputado-, inició su carrera nacional como asesora de Aznar sin acabar la carrera, siguió como senadora por designación y lleva ni se sabe cuánto tiempo como diputada, cobra el plus por ser diputada de provincias y vive en un pueblo de Madrid. Seguramente será mentira pero me gustaría que lo aclararan.

También leo que, como todos los españoles, tiene una hipoteca de 1.800.000 euros con Bankia. ¡Qué exagerados!

Rajoy entre la milonga, la mentira el cambalache y la cobardía.

Rajoy entre la milonga, la mentira el cambalache y la cobardía.

La guinda del día apoteósico de Mariano -ese hombre que regresó triunfal de Europa- en la jornada de la nueva presentación de sus recortes de verano  fue la de salir corriendo, escoltado por la policía, y por la puerta de atrás de Congreso, para no soportar la vulgaridad de unos centenares de antipatriotas -añorado término acuñado por el denostado Rodríguez Zapatero-, que, lejos de comprender el sacrificio que ha tenido que hacer imponiendo las medidas que le han dictado, le esperaban para cantarle las cuarenta y llamarle como mínimo “atracador”.

Salió huyendo del Congreso -mucho me temo que a partir de ahora se va a tener que acostumbrar a los incómodos silbidos que antes recibía ZP-, llevándose a su pupila más querida, la adorada por las señoras de derechas de toda la vida Soraya Sáenz de Santamaría; no fuera a ser que la intrépida recibiera su parte alícuota en el homenaje popular. Cuentan las crónicas del día que para redondear la jornada a las puertas de Génova se manifestaban los funcionarios que salían de la Audiencia y que no pueden ser confundidos con los habituales y despreciables “rojos”. Y, cómo no, esos amantes de la libertad y la democracia, esos ínclitos representantes de la soberanía popular, se alarman de que la policía no cargara sin contemplaciones y disolviera a tan irresponsables ciudadanos, tal y como se deduce de la indignación del presidente del Congreso, el popular Jesús Posada.

Me alegro hasta el infinito que Mariano en su discurso -perdón en una de las réplicas- nos haya recordado que él es un político de derechas, porque así yo tengo claro que no soy de derechas. Me revienta hasta el infinito la estulticia de los corifeos del presidente que han igualado su discurso, al justificar sus recortes, al famoso de Churchill de “sangre, sudor y lágrimas”. Me indigna la servidumbre de quienes justifican cualquier cosa afirmando que son las circunstancias las que le han obligado a cambiar su discurso; mejor dicho, a no dejar en pie ni una sola de las promesas que hizo durante la pasada campaña electoral. Me enervan los cambalaches de los tertulianos de los medios próximos al gobierno realizados para intentar salvar la cara, aunque no sé muy bien si la que tratan de salvar es la suya o la de Mariano.

El presidente del gobierno ha mentido. No es que haya faltado a la verdad como usualmente dicen los amantes de lo correcto para no molestar, es que ha mentido. Lo ha hecho al negar la evidencia: España es hoy un país que ha perdido soberanía económica, que ni pincha ni corta en el BCE, que está medio intervenido, que obedece a resoluciones extranjeras… con “hombres de negro” que nos van a supervisar cada dos o tres meses. ¿Cabe mayor desastre? Ha mentido cuando nos ha cantado la milonga de que su milagroso paquete de medidas -deben leerse recortes- son para el bien de España, de los españoles, para generar crecimiento y crear empleo… Y los diputados han aplaudido a su jefe, porque también estaban salvando sus jetas, aunque alguno quizás se viera como un gladiador con poco entrenamiento diciendo aquello de “los que van a morir te saludan”.

Y Mariano, como un torrente, por el bien de España, nos sube el IVA para recaudar más, olvidando que tras la última subida cayó la recaudación y aumentó la defraudación. Mariano, lanzado, baja las prestaciones de desempleo aunque con mucho disimulo; quita pagas a los denostados funcionarios, tras el previo calentamiento realizado por sus tentáculos de opinión (el mismo hombre que lleva seis meses lanzando a la cara de Rubalcaba que ellos son los únicos que han bajado el sueldo a los funcionarios); suprime la deducción por vivienda, ahogando a millares de familias; anuncia la reforma de las pensiones (inminente recorte de las mismas, ya lo verán) y deja en penumbra otro puñadito de puñaladas traperas lanzadas al alma de todos aquellos españoles que pagan sus impuestos, tienen controladas sus nóminas y no defraudan a nadie. Las presas favoritas de ese ave de rapiña que se adivina en la sombra del pérfido Cristóbal Montoro.

Pero lo mejor de todo es la justificación: nadie tiene la culpa de nada. Es la crisis, la falta de Europa, son los bancos (se le olvida precisar que son las Cajas fundamentalmente), son las administraciones que no pagan, las instituciones (debe leerse Comunidades Autónomas) que no pueden financiarse. Como si nada tuviera que ver con él o con la mayor parte de las señorías que moran a tiempo parcial en el Congreso de los Diputados. Es el juego del cambalache donde es lo mismo ser un paria que ser honrado.

Pero vamos a ver: ¿Quiénes gobiernan en la inmensa mayoría de las administraciones locales y autonómicas que no pagan, que nos han conducido al agujero de las facturas y que han llevado a la quiebra técnica a miles de empresas y autónomos? ¿Es que no las gobiernan los hombres del PP o del PSOE? ¿Es que no han sido los hombres del PP o del PSOE los que no han pagado? ¿Es que no han sido los hombres del PP o del PSOE los que se han endeudado?

Pero, ¿Cómo que tenemos instituciones que no pueden financiarse? ¿Se refiere a Cataluña y a Valencia? ¿Y quiénes son los responsables de que se haya llegado a esa situación? ¿Es que no ha gobernado en Valencia el PP con mayorías absolutísimas?  Y en este sentido lo que no nos ha explicado Mariano es ¿por qué en vez de intervenir estas autonomías se va a arbitrar una línea de crédito para que sobrevivan? ¿Por qué tenemos que pagar todos los despilfarros de las traducciones al catalán, de las embajadas autonómicas, de la inmersión y de las mil y una tonterías del señor Mas? ¿Por qué no dicta condiciones, como a él se las han dictado, al nacionalismo catalán y de paso hace un favor a España?

Y, ¿Cómo que esto es culpa sólo de los problemas del sector financiero? ¿Es que la quiebra de una parte de nuestro sector financiero, básicamente las Cajas, no es responsabilidad de la clase política? ¿Es que las Cajas no estaban bajo el control de los “amigos políticos”? ¿Quién señor Rajoy ha mandado o mangoneado en Caja Madrid primero y en Bankia después? ¿Es que no recordamos ya las luchas de poder por el control de la entidad entre el Partido Popular y Esperanza Aguirre? ¿Es que no ha estado gobernada por los hombres del Partido Popular?

Eso sí entre el cambalache y la milonga, géneros que Mariano interpreta como nadie, nos ha colado las compensaciones para que hoy los de derechas, sus corifeos, tengan algo con lo que contentarse: rebajará a partidos y a los odiados sindicatos un 20% en las subvenciones. No, no y mil veces no. Lo que tiene que hacer el gobierno es poner punto y final a esas subvenciones y que los partidos y los sindicatos los paguen sus afiliados, poniendo así fin al antidemocrático concepto de la democracia subvencionada. Ha anunciado entre grandes aplausos que rebajará el número de concejales, obviando que mucho me temo que serán los concejales de los pequeños pueblos que naturalmente no cobran.

Mariano ha pedido sacrificios a los ciudadanos, pero… ¿Por qué no ha anunciado que desde mañana mismo cesan todos los asesores que tienen los gobernantes populares a cualquier nivel (más de doscientos la señora Botella) invitando a la oposición a sumarse a la medida? ¿Por qué no ha anunciado que sus Comunidades Autónomas devuelven competencias al Estado? ¿Por qué no ha entrado en algo tan vital para nuestra economía como es poner fin al actual modelo autonómico?... y así, como diría un personaje de Disney, “hasta el infinito y más allá del infinito”. Pero, claro eso sería poner fin al sistema clientelar de los partidos que es el que mantiene protegidos los asientos de sus señorías. Es por ahí por donde se tiene que empezar a reconstruir económicamente España.

Los españoles no pagamos el sueldo a Mariano Rajoy para que se dedique a la improvisación, para que recurra a lo fácil a reducir la masa salarial y a recaudar más para cuadrar las cuentas, porque en el fondo todas esas medidas son para cuadrar unas cuentas que no hacen más que descuadrase. Le pagamos para que planifique, para que sea imaginativo, para que deje de improvisar mientras mira con cara de lechuga los triángulos que hacen las curvas macroeconómicas y, sobre todo, para que haga reformas estructurales que conduzcan a crear riqueza, a poner en marcha tejido industrial y no a repartir la miseria de lo que la clase política con su nefasta administración nos ha dejado.

La legalización de SORTU o la puerta hacia la impunidad.

Dudo que alguien en España crea en la independencia del Poder Judicial y mucho menos de ese organismo que debiera reformarse o desaparecer denominado Tribunal Constitucional. Un tribunal de cuota como éste, de nombramiento político, a tanto por partido, rara vez disentirá de lo que en cada momento es conveniente. Cualquiera que haya seguido su historia, especialmente a raíz de la retirada de la paralización de la ley recurrida, habrá percibido como la tónica habitual de este Tribunal es dejar que transcurra el tiempo -no se caracteriza por su celeridad- convirtiendo la aplicación de la ley recurrida en un elemento de presión para que se admita su constitucionalidad o, en el mejor de los casos, se indique la necesidad de implementar algunos cambios que no afecten la continuidad de la misma. Es lo que ha sucedido con la aparentemente incomprensible e increíble legalización de SORTU, la nueva marca de Batasuna.

Recordemos que SORTU es un grupo que se limita a teóricas y difuminadas condenas de toda la violencia, que no reconoce el mal causado por el terrorismo al enmarcarlo dentro de una lucha legítima y que aspira a crear un Estado Vasco. Y muchos pensamos que SORTU ha sido legalizado porque así convenía a la política pretendidamente antiterrorista del momento presente. En este sentido el TC se ha limitado a dar carta de legalidad a una realidad evidente: la presencia de los batasunos en las instituciones a través de AMAIUR. Y que pese a las protestas verbales está políticamente normalizada. Así pues, si AMAIUR existe, si sus representantes actúan en política con total impunidad exaltando el terrorismo y a los terroristas, presentando a los terroristas como víctimas, ¿por qué razón SORTU debería permanecer en la ilegalidad cuando de hecho está legalizada?

Quienes tienen memoria -la desmemoria es habitual últimamente cuando se mientan las promesas olvidadas del gobierno- a buen seguro recordarán los anuncios de inmediatas ilegalizaciones de Amaiur en cuanto se llegara al poder, las palabras sobre la imposibilidad de que los terroristas estuvieran en las instituciones, etc, etc. Quienes tienen memoria recordarán cómo el partido que hoy gobierna apoyó las movilizaciones de las Víctimas del Terrorismo porque le permitían desgastar al gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. Hoy, la realidad es que las Victimas se manifiestan solas, está sobre la mesa la impunidad para los terroristas no juzgados y se está aplicando, a través de esa estupidez denominada “vía Nanclares” una amnistía encubierta para los terroristas. Todo ello para facilitar el acuerdo con los terroristas que según nos dicen por activa y por pasiva nunca se producirá.

Tengo la impresión de que en el seno del gobierno se ha impuesto la línea de aquellos que estiman que para poner fin definitivo a ETA es necesario que el brazo político de los terroristas juegue con libertad absoluta a la política. Quizás porque en el seno del gobierno abunden los generales de César, que eran jóvenes y atrevidos en la Galia y orondos, acomodaticios y comprados por el sistema cuando se convirtieron en senadores. Piensan que una vez que los “políticos” de Batasuna vean los beneficios de la “política” se dejen de extremismos reales y se acomoden en la palabrería virtual. La misma tesis que impera en la inmensa mayoría del aparato socialista y que ahora embandera el ínclito Pachi López.

Estamos cansados de declaraciones formuladas al uninoso -que diría un personaje de Jardiel-  por los titulares de Interior y de Justicia. Ni creo en lo que diga el señor Fernández ni en lo que diga el señor Gallardón. Nos ha dicho Gallardón que no habrá amnistías. Pero eso no es nada nuevo. Legalmente es imposible, pero sí cabe, como ha dicho Gallardón, el perdón individual que hace posible la “vía Nanclares” para la excarcelación de etarras -en realidad todos los gobiernos han excarcelado etarras-; lo que en castellano real viene a ser lo mismo. Y nos lo ha dicho Pachi de forma meridianamente clara: “el objetivo es la reinserción, pero ese es un camino individual, porque no habrá amnistías ni concesiones generales”.

Batasuna necesitaba urgentemente la cobertura de un partido capaz de transformarse en formación hegemónica de cara a las próximas elecciones y esa era una de sus condiciones para seguir eso que ellos llaman el “camino hacia el fin del conflicto” y que el gobierno traduce como el “fin de ETA”. Sin SORTU los hijos de Batasuna tenían que llegar a acuerdos con Eusko Alkartasuna Aralar y Alternatiba. Sin SORTU los hijos de Batasuna carecían de instrumentos orgánicos de estructuración política territorial. Sin SORTU los hijos de Batasuna no podrían transformar su discurso en matriz ideológica de lo que ellos llaman “bloque soberanista”. Sin SORTU los hijos de Batasuna no podrían transformar su modelo más o menos asambleario en un entramado con una figura representativa. Con la legalización de SORTU los hijos de Batasuna se convertirán en los dirigentes de la izquierda aberzale y probablemente en le grupo político decisorio en Vascongadas.

Lo que va a ser SORTU, el camino táctico y estratégico que seguirá, aunque el TC lo haya ignorado, se ha definido en un largo debate en el que han participado los presos de ETA, que se puede seguir en infinidad de publicaciones más o menos legales. Pero la legalización de SORTU es para los hijos de Batasuna sólo una de sus exigencias. A ésta debe seguir la excarcelación de Arnaldo Otegui, futuro candidato a lendakari, la solución del tema de los presos y el reconocimiento de una impunidad que cada vez se muestra más como el insoslayable precio a pagar. Con ello SORTU considerará que se están cumpliendo las condiciones objetivas que le permitirán trabajar en política por la independencia. La contrapartida, el caramelo, el fin de ETA.

Frente a esta realidad el gobierno, apoyado por sus medios, anuncia a través del Ministro del Interior -poderoso señor es el sillón- que van a seguir de cerca las actividades y declaraciones de SORTU para comprobar que no es ETA. Probablemente el señor Fernández tenga los mismos problemas de visión que el inmortal Rompetechos si aún necesita comprobar que SORTU no tiene nada que ver con ETA. Pero, ¿qué más da? El gobierno necesitaba el titular para sus seguidores más encrespados: “que malo ha sido el Tribunal Constitucional herencia del zapaterismo pero nosotros ataremos en corto su decisión”. Pero, ¿qué pruebas necesitan el señor Fernández y el gobierno para iniciar los procesos de ilegalización, para aplicar la teóricamente aún vigente Ley de Partidos? ¿Es que no hemos oído a representantes de AMAIUR, como Maribi Ugarteburu, afirmar que la política penitenciaria española seguida con los terroristas está basada “en la crueldad, el sufrimiento y la venganza” o que España viola los derechos humanos por su política carcelaria con los etarras? ¿Es que esta misma representante no ha calificado la detención del terrorista Dorronsoro de “flagrante persecución policial a un ciudadano vasco”?

Tengo para mí que tanto el gobierno como la oposición están dispuestos a ceder también en el tema de los presos y en el reconocimiento de un cierto grado de impunidad. Recordemos que Pachi López nos ha explicado que en esta materia “en lo fundamental estamos todos de acuerdo” pero que la diferencia con Rajoy estriba en los tiempos de aplicación. Que nadie se escandalice, de hecho en España existe ya una cierta política de cesión a la impunidad. Oficialmente 314 asesinatos de ETA no han sido juzgados. Otros 78 quedaron impunes cuando se promulgó la Ley de Amnistía en 1977. Según se ha publicado en muchos casos ni tan siquiera tenemos proceso y en otros se busca aplicar la prescripción. El camino que ofrece el gobierno y la oposición a los presos es la “reinserción individualizada” con un humillante y disfrazada petición de perdón a las víctimas. Es normal que las Víctimas del Terrorismo se sientan defraudadas y que existe una cada vez más amplia presión para que se acepte la idea de que también los terroristas son víctimas.

 

Un lucero para José María

Un lucero para José María

 

Mi recuerdo de José María Ortín Cano es imborrable. Calles de Platería y Trapería. Siempre con sombrero y en el ojal de la chaqueta la insignia divisionaria. Nos conocimos hace casi treinta años. Recuerdo, como si fuera ayer, nuestras conversaciones en la antigua Hermandad de los Alféreces Provisionales. Alguna guardo en cinta magnetofónica. Estuvo siempre por encima del correr de los tiempos. Nunca quiso doblegarse. Me decía, hace menos de un año, sentado en el sillón de su casa, que siempre en su despacho de la antigua organización sindical tuvo una orla donde figuraban todos los voluntarios de la capital murciana hasta que se jubiló ya muerto Franco y transmutado el signo político. Nunca le estorbó aquello de lo que se sentía profundamente orgulloso.

José María nos ha dejado.  Tenía noventa y cinco años, pero la última vez que le vi seguía tan animoso como siempre y no mucho antes mantenía la voz de una de sus más preciadas aficiones, el canto. José María fue de los que con el coro aguardaba dentro de la catedral murciana para la misa cantada que se ofició cuando sus compañeros divisionarios, presos en el GULAG, regresaron a Murcia en 1954.

Recuerdo cómo se emocionaba cuando me relataba el día que regresó del frente ruso. En su pueblo, Guadalupe, una pequeña localidad de extrarradio de Murcia, le recibieron con cohetes y banda de música. Era un héroe local: “me llamaban el caudillo porque dicen que me parecía a Franco”. De allí habían salido tres voluntarios. Tres amigos que decidieron marchar a la División Azul: “estábamos en un bar por la tarde y no recuerdo quién dijo ¿nos vamos a la División?”. Dicho y hecho. Los tres, José María, César, Ángel, fueron seleccionados. José María era un hombre de profundas convicciones religiosas, como lo era su amigo Ángel. Los tres fueron a Rusia a combatir al comunismo. José María ya lo había hecho durante la guerra civil. Consiguió llegar a las filas nacionales. Fue herido y condecorado.

En Rusia, casi con remordimiento, me contaba “me mandaron a la Plana Mayor, a pechar con dos caballos, ¡como era un chico de huerta!. Pero aquellos caballos estaban resabiados. Yo creo que sólo entendían el alemán”. No estuvo en primera línea. Sus andanzas en el frente discurrieron por la retaguardia lo que le permitió conocer al pueblo ruso, hacer amistad con aquellos hombres: “acudía a los pueblos a buscar suministros, patatas y esas cosas… iba confiado con mi carro… Fíjate que casi nunca llevaba el arma dispuesta. Iba tirada con las otras cosas”. Recordaba con amargura a un chico del SEU que no pudo resistir la dureza de los combates, las penurias, y que intentó desertar. Le fusilaron. Y a ellos, voluntarios falangistas, les dio un escalofrío de dolor por aquel camarada. Aficionado a la fotografía era uno de los divisionarios con cámara, aunque con el paso del tiempo muchas de esas instantáneas se perdieron: “Fotos en las noches blancas haciendo guardia”. Entre las que conservaba algunas del tiempo de descanso. Como si no hubiera guerra: bañándose con los amigos en el río, montando a caballo en bañador.

Siempre recordaba a su amigo Ángel. Caído en el frente por una bala perdida el mismo día que había notificado a su madre que volvía mientras buscaba un regalo para su novia. Quizás por eso conservaba la foto que se hizo ante la tumba del amigo y el camarada para traerla como testimonio a España. Lamentablemente no pude decirle que el cuerpo de Ángel hoy reposa en Pankova. José María también dejó a su novia. Se enteró después que se había ido.

Se encrespaba cuando alguien decía que los voluntarios fueron a Rusia a la fuerza: “yo no conocí a nadie que fuera obligado, algunos muchos años después han dicho…” Me relataba la discusión que un día tuvo con alguien que afirmaba que fue a la fuerza desde el cuartel de artillería de Murcia. Y ante la vehemencia de José María el individuo tuvo que reconocer que pidieron voluntarios y él, como muchos, dio el paso al frente y luego le seleccionaron. Naturalmente acabó alegando que “cómo no iba a dar el paso al frente en aquella época”. Hace menos de un año me decía: ¿qué pocos quedamos?”. Estábamos repasando unos listados de la Hermandad Divisionaria de Murcia.

Hoy José María, setenta años después, se habrá vuelto a encontrar con Ángel. Se habrán dicho tantas cosas. José María nos ha dejado con el orgullo de haber servido en las filas de la División Azul. A buen seguro que su fe falangista habrá hecho brillar un nuevo lucero.

¿Rescate? Mejor no decimos la verdad

¿Rescate? Mejor no decimos la verdad

He tenido la santa paciencia de revisar prácticamente toda la información sobre el “rescate”, “ayuda financiera”, “préstamo”, “intervención enmascarada” que Luis de Guindos, con cara de pocos amigos y balbuceo en alguna respuesta, anunció en la histórica fecha del nueve de junio de 2012.

Histórica, porque sólo el tiempo dirá si es un punto y final o un punto y seguido; histórica, porque no sabemos si es el primer día de la cuenta atrás que, pese a su mayoría absoluta, llevará a la sustitución de Mariano Rajoy; histórica, porque hemos perdido un poco más de soberanía, aunque esto a muy pocos importe. Hoy, domingo mientras veo jugar a la selección española, no sabemos a ciencia cierta si España está medio intervenida o no, ni tan siquiera si estamos rescatados o no, ni si tenemos suficiente rescate o hará falta más. Lo cierto es que cuando todos, incluido el gobierno, esperaban atrasar cualquier tipo de intervención-rescate hasta después de las elecciones griegas y la próxima revisión de las cuentas por parte de la Unión Europea, el Eurogrupo, cansado de lo que para ellos es un grave problema, pues estamos hablando de la cuarta economía europea cuya situación está afectando gravemente a la estabilidad del Euro, ha hecho público un más que evidente “¡Hasta aquí hemos llegado!”. Y lo ha hecho, para desesperación de Mariano, cuando convenía al Euro y no cuando convenía al presidente del gobierno español especialista en retrasar las decisiones a ver si escampa.

Resulta cuanto menos curiosa la capacidad y la facilidad que tienen el gobierno y sus medios afines a la hora de tratar de cambiar la realidad. Lo que es la constatación de un fracaso anunciado se transforma ahora casi en el triunfo de un gobierno que ha obtenido un préstamo a bajo interés; en titulares que más parecen dictados por el señor Arriola, todopoderoso oráculo del gobierno y del Partido Popular, que por quienes se supone que son informadores independientes. Quienes tan sólo hace dos días denunciaban las “maniobras intoxicadoras”, para dañar a España, que alertaban sobre la petición del gobierno español al Banco Central Europeo de fondos para rescatar a los bancos españoles, han tenido que hacer borrón y cuenta nueva tras semejante muestra de servilismo. Medios que dedicaron portadas a alabar la fiereza de Mariano Rajoy cuando anunciaba que no habría intervención, que España no pediría dinero; a exaltar a la carismática Soraya Sáenz de Santamaría cuando, pensando que se dirigía al parlamento domesticado del “y tú más”, se llenó la boca para desmentir las noticias de que en la reunión del Eurogrupo -como así ha sido-  se iba a discutir el rescate de España.

Mariano Rajoy lleva quince días intentando evitar la intervención o mejor dicho intentando que la reforma de la Unión Europea, cediendo soberanía económica, le evite padecer un rescate que pondría fin a su carrera política. Y para ello no ha tenido empacho a la hora de utilizar los discursos de la Casa Real que supervisa el gobierno. La verdad es que, a estas alturas, yo ya no sé si Mariano Rajoy aspira a salvar a España o simplemente a salvar su permanencia en la Moncloa, porque recordemos que su única obsesión desde las elecciones perdidas tras el 11-M era ser presidente. Que nadie olvide que parte de la responsabilidad de la falta de confianza de los mercados es producto de sus decisiones retardatarias (aplazamiento para ganar en Andalucía de los Presupuestos), de lo que en muchas ocasiones no pasa de ser maquillaje y palabras; o de la incapacidad para gestionar una crisis tan grave como la de Bankia que nos ha conducido al punto sin retorno actual, algo sobre lo que muchos han tomado buena nota.

Ciertamente no se puede decir con rigurosidad que España haya sufrido un rescate, pero es un primer aviso. Ciertamente lo que ha hecho el Eurogrupo, por interés de la supervivencia del proyecto del Euro, para evitar la concatenación de problemas en la banca europea, es aprobar un rescate indirecto, parcial que no implique la desestabilización política y social que supondría una intervención muy difícil de articular en una economía de las dimensiones de la española. No sé si es posible sostener, en esos intentos de maquillar la realidad, como rotula algún medio, que se trata de un “rescate sin humillación” cuando lo cierto es que España ha sido obligada a pedir el rescate y Luis de Guindos a tragarse un sapo ante el que Mariano Rajoy ha decidido poner tierra por medio y marcharse a Polonia a salir en la foto del primer partido de la selección española, porque allí, atendiendo a sus sugerencias, con el patrocinio de Coca-Cola vamos a “demostrar a Europa de lo que somos capaces cuando estamos juntos”. Y es que Mariano espera como un milagro el efecto propagandístico, anestesiante y dilatador de un triunfo de la selección en la Eurocopa en las encuestas de opinión.

Resulta evidente que el Eurogrupo no estaba dispuesto a tragar con las conveniencias de calendario de Mariano Rajoy, ni a aguantar otra semana durísima de incertidumbre ante lo que diga el informe de las auditorías sobre la realidad del sistema financiero español; ni a que la prima de riesgo española pudiera dispararse otra vez hacia los seiscientos puntos, tal y como se anunciaba; ni a que la cobarde y apátrida fuga de capitales continuara hundiendo las posibilidades de recuperación de España y como Mariano Rajoy es incapaz de generar confianza en los mercados tenia que ser la intervención exterior la que diera un respiro a nuestra economía. Aunque hasta que el acuerdo no esté cerrado continuemos en ese tobogán de subidas y bajadas en el que más de uno se está haciendo rico.

No van a venir, de momento, los hombres de negro tétricamente aireados por el otro responsable económico, plasmación del peaje a los equilibrios partidistas internos que Mariano Rajoy ha tenido que realizar a la hora del reparto del poder, Cristóbal Montoro, pero, pese al torpe intento de Luis de Guindos de ocultar la realidad, de circunscribir el rescate y sus consecuencias al sector financiero, vamos a estar controlados. No habrán supervisores en España nos han dicho, pero el Fondo Monetario Internacional supervisará el programa de ayuda. No habrán condiciones nos ha dicho, pero lo cierto es que tras el anuncio, tras fijar la cuantía final del préstamo, el BCE, el FMI y la Asociación de la Banca Europea establecerán las condiciones que el gobierno español deberá cumplir, porque no es un préstamo a la Banca, es un préstamo a España.

No es lo anterior todo. Luis de Guindos, y supongo que ese será el argumentario del gobierno, tuvo especial esmero a la hora de subrayar que lo que el definió como “ayuda financiera”, lo que no pasa de ser una solemne tomadura de pelo, no afectaría al resto de los ciudadanos. Es claro que el Ministro de Economía buscaba desesperadamente alejar la sospecha que todos los españoles tenemos de que este “rescate” impondrá nuevos ajustes, no tan duros como los que han sufrido los griegos o los portugueses, pero… La realidad es que, sea cual sea la cantidad final que España demande, que bien pudiera situarse sobre los 60.000/70.000 millones de Euros, se incrementará el ya de por sí elevado endeudamiento; que este préstamo, por blando que sea, incrementará el déficit y que el Eurogrupo ya ha recordado a España que una de las contrapartidas es cumplir con los acuerdos sobre el déficit lo que significa que el gobierno tendrá que realizar un nuevo ajuste. Ahí está el regalo envenenado, los hombres de negro camuflados, de este rescate.

Esperemos que ahora el análisis del Fondo Monetario Internacional no quede sepultado por los avatares del rescate y por la necesidad que tiene la casta política de salir de rositas de la crisis. El informe del FMI es claro y rotundo: el hundimiento del sistema financiero español tiene como responsables a los políticos, porque es la nefasta gestión política de las Cajas de Ahorro, obligadas a financiar los desmanes autonómicos, realizada tanto por los representantes del PP como los del PSOE, la que nos ha llevado a esta situación, pero esto es mejor que no lo entiendan los españoles y cada uno siga pensando que los suyos son unos santos y los otros unos demonios.

 

 

La sorprendente Educación para la Ciudadanía de la República

La sorprendente Educación para la Ciudadanía de la República

A veces los alumnos te sorprenden. Hoy uno de ellos, especialmente inquisitivo, lo que no suele ser habitual, me ha traído un librito de esos que aparecen en las estanterías. Es un texto escolar de la II República que vendría a ser el equivalente a la polémica asignatura de Educación para la Ciudadanía, aunque dudo mucho que alguno de sus contenidos no fuera considerado como políticamente incorrecto, cuando no abiertamente subversivo con respecto al discurso dominante.

El autor del libro en cuestión, titulado “Lecturas cívicas comentadas”, es Manuel Franganillo Monge, pero se trata de una edición corregida y adaptada a la Constitución de 1931 por su hijo Juan Franganillo. Conviene situar a los autores para evitar suspicacias. Resulta que ambos ejercieron, sucesivamente, como Directores de la Escuela Graduada de Fregenal de la Sierra (Badajoz), donde la riqueza brillaba al igual que la justicia por su ausencia: “¡Cuán tiraste es que la carestía de la vida obligue a las mujeres a salir de sus casas, para con su trabajo, contribuir al sostenimiento de su familia por no bastar el jornal del marido” (p.160). El texto en cuestión es de 1934, pero leyéndolo se nota que debió ser escrito en 1932, porque habla del proyecto de Ley de Reforma Agraria que se estaba preparando como esperanza para los sin tierra.

Me he fijado en tres o cuatro temas de singular actualidad. En las definiciones de Patria, Nación y Familia.  Probablemente a muchos les sorprenderá lo que se enseñaba a los niños sobre estas cuestiones en esta particular Educación para la Ciudadanía.

"Tu sabes, con toda seguridad, lo que es la Patria. Sientes el concepto, aunque podrías explicarlo con poca propiedad y con las incorrecciones naturales de tus pocos años. Pero si tienes el sentimiento de lo que significa la palabra Patria, ya cuentas con lo principal para entrar en posesión de tan sublime ideal. (p 11)

Si te dejaran definir la voz Patria, quizás dirías que la “Patria es nuestra madre”; “que es el pueblo en que vivimos”; que es la sociedad de que formamos parte, con sus leyes que nos amparan y protegen. O tal vez, contestes lisa y llanamente: Mi Patria es España (p 12)…

Tendrías razón al contestar en esta forma….

El pueblo en que te criaste y creciste, donde viven los amigos de tu infancia con los cuales compartías tus juegos, tus dichas y tus pesares, es un pueblo español, y, por tanto, de tu Patria. Y lo mismo que te digo de tu pueblo pudiera decirte de todos los pueblos que, reunidos, forman tu provincia; y de las regiones de nuestra España.

Pero la Patria es algo más que el suelo, que la tierra de nuestro país, con sus pueblos, provincias y regiones. Comprende también las personas, a saber: tus padres, tus Maestros, tu familia, tus vecinos, tus paisanos, todos los españoles. Y no sólo se refiere a los vivos sino a tus antepasados, a los muertos, que nos legaron el caudal de su experiencia, de su trabajo, de su ingenio, de sus múltiples sacrificios.

Todavía puedes añadir que la Patria es nuestra lengua, sonora y armoniosa; nuestras leyes, de país civilizado; nuestras costumbres; nuestro carácter independiente; nuestra caridad y hospitalidad; la hidalguía, la nobleza, el heroísmo, nuestros sabios, nuestros poetas, nuestros valientes soldados, nuestros mártires, nuestros héroes…”

¿Y la nación? Pues según el manual: “La nación española, que es de la que vamos tanto, es la sociedad formada por todos los hombres que vivimos en España sometidos a nuestro Gobierno”. Existen autonomías, pero “esta autonomía no supone hacerse independiente de España” (p.185).

Tengo la impresión que a más de uno de los que ahora enarbolan como icono revolucionario la bandera de la II República Española, que no la bandera republicana, esta definición les sonaría a rancio derechismo cuando no puro franquismo.

No menos políticamente incorrecto resulta reproducir lo referido a la familia: “es el tipo más perfecto de sociedad humana, como que está fundada en los vínculos de la sangre, en el amor mutuo y recíproco que existe entre las personas que la constituyen” (p.62). Pero ¿qué es familia para estos republicanos?: “Tu familia está constituida por tu padre, tu madre, tus hermanos y tu. La familia tiene su origen en el matrimonio… La más sencilla definición es esta: la unión legítima de un hombre y una mujer para auxiliarse mutuamente, conservar la especie humanas y educar a sus hijos” (p.63). Nos ilustra también el autor del tipo de divorcio republicano: “La ley pone ciertas restricciones a los casados para que no se divorcien sino en casos de verdadera incompatibilidad, pues de lo contrario se prestaría a grandes abusos”.

¡Qué cosas nos dicen Franganillo padre e hijo! No creo que esta Educación para la ciudadanía representase el más mínimo problema para nadie, pero dudo mucho que el cielo no se cayera sobre la cabeza del ingenuo que se atreviera a difundir tan peligrosas ideas...

 

 

Nota biblilográfica:  Manuel Franganillo y Monge, Manuel y Franganillo y Fernández, Juan, Lecturas cívicas comentadas, Nueva Edición corregida y aumentada según la constitución de 1931, Editores Gerona, Madrid 1934, 267 páginas.