20110326170711-aes-vida-6-.jpg

He leído el titular, cuanto menos engañoso, de una web importante en este tema sobre las declaraciones del eurodiputado del Partido Popular, y teórico provida del PP, Mayor Oreja, realizadas en el transcurso de la marcha del “Día Internacional de la Vida”, celebrada el 26 de marzo, a la cadena Popular-TV. Exaltan como titular de las declaraciones de este político, invitado habitual a concentraciones y congresos de católicos y de organizaciones pro-vida, una frase que cuanto menos tiene la intención de engañar o manipular: “Haré lo indecible para que una de las primeras decisiones de mi partido sea derogar la ley del aborto”. Emulando con estas palabras el alborozado titular del periódico del grupo INTERECONOMÍA cuando recogió una palabras similares de Mariano Rajoy. Mal empezamos porque lo que dijo este político fue “derogar la actual ley del aborto”. Lo que aparentemente es igual pero que en realidad no es lo mismo.

Cierto es que Mayor Oreja no se ha separado un ápice de la posición oficial del Partido Popular con respecto al aborto, por lo que la intención o la manipulación de las palabras del diputado popular, para tratar de presentarlas de un modo distinto, más acorde con los presupuestos o los deseos teóricos de los medios que las recogen, es responsabilidad absoluta de dichos medios. Ergo, esos medios pretenden convencer a sus lectores de que Mayor Oreja y el Partido Popular están en contra del aborto y de que no son un instrumento para fidelizar los votos de aquellos que están pidiendo que en España exista el aborto.

Lo que Mayor Oreja ha declarado a Popular-TV es lo mismo que sostiene el Partido Popular, lo que ha incluido en su programa político, lo que han reiterado Mariano Rajoy y Dolores de Cospedal hasta la saciedad, derogar la actual ley socialista para volver a la ley anterior. En ese punto Mayor Oreja ha sido diáfano y transparente: en el PP anhelo que una de sus primeras decisiones sea derogar la actual ley del aborto que es un disparate, un antivalor presidiendo una sociedad y eso debe ser corregido cuanto antes”. Conmovedoras palabras del señor Mayor Oreja. El mismo señor que durante los años de mayoría absoluta del Partido Popular no dijo esta boca es mía, porque el Partido Popular, del que él es dirigente, defiende con especial entusiasmo la vigencia de la anterior ley socialista y lo que es más importante que en España exista una legislación abortista.

Y dice Mayor Oreja que “el problema es que tenemos un gobierno que intenta cambiar nuestras conciencias sobre la vida”, siendo un “dislate es que transformemos en nuestra sociedad al aborto como un derecho, es una perversión y está más allá de las cifras y estadísticas”. Y con estas palabras Mayor Oreja se convierte en la voz del Partido Popular contra el aborto según dichos medios.

El problema es que Mayor Oreja es un político inteligente que, sabiendo que pocas voces le van a poner en evidencia, recurre a la manipulación para mantener cautivo el voto antiaborto, que no provida, en el seno del Partido Popular. Lo que tiene que explicar, de una vez por todas, el señor Mayor Oreja es ¿hasta dónde llega su compromiso con el Derecho a la Vida? ¿Cuál es su concepto del Derecho a la Vida? Y, sobre todo, ¿por qué si se presenta como antiabortista sigue ocupando puestos destacados, entre ellos el de jefe del grupo popular en Estrasburgo, en un partido abortista como es el Partido Popular?

Lo que de una vez por todas tiene que explicar Mayor Oreja, y aquellos que le exhiben como el hombre bueno, es, sencillamente, qué diferencia existe entre la ley socialista actual que el PP, teóricamente, quiere derogar (un “anhelo” dice Mayor Oreja) y la ley anterior que el PP y el señor Mayor Oreja quieren mantener. Mientras no lo explique el señor Mayor Oreja es tan partidario del aborto como José Luis Rodríguez Zapatero. Aunque, esos sí, Mayor Oreja pueda practicar la reserva de conciencia de decir que él lucha contra la idea de que el aborto sea un derecho, como quieren los socialistas, aunque permita que el aborto pueda realizarse según que casos sin reconocerlo como derecho. Y es que a Mayor Oreja, como a tantos otros, parece importarle más el oropel del cargo y el estatus político que la dignidad de la coherencia. Menos mal que algunos manifestantes coreaban: “Ni el aborto de la ceja ni el de Mayor Oreja”

Comentarios  Ir a formulario

laestanteria

gravatar.comAutor: Luis

Francisco, enhorabuena por tu nuevo blog y por este excelente artículo.

Fecha: 28/03/2011 01:31.


Añadir un comentario



No será mostrado.